Gracias a ellas aprendes y evolucionas. Por lo que es muy importante pararte y aprender a escuchar su valioso mensaje e integrar el aprendizaje que hay en cada una de ellas.

Así como el piloto del aceite en un coche nos avisa que si no echamos el aceite se puede quemar el motor. Todas las emociones, las que nos suelen gustar menos cómo el miedo, la tristeza, el enfado, la ira, la vergüenza, frustración etc.. como las que más nos suelen gustar, la alegría, optimismo, el humor, etc….son muy importantes, por eso tenemos que pararnos y escucharlas, porque nos dan la clave para conectarnos con nosotros mismos, saber que queremos, lo que realmente es importante para ti, y para poder evolucionar actuando en consecuencia para poder ser tú mismo y sentirte bien.

Por eso, es imprescindible darlas la máxima prioridad en nuestro día a día y escucharlas 😊. Tú eres lo más importante, por lo que te tienes que dar a ti mismo la máxima importancia y prioridad. Quererte y amarte a ti mism@ es escuchar tu interior lo primero y respetarte a ti mism@, para ser libre y poder proyectarlo en los demás de forma sana, y que nuestro comportamiento sea coherente con lo que pensamos, sentimos y cómo nos comportamos para tener bienestar interior.

Al no formarnos nadie en educación emocional, los padres estamos cargados de dudas sobre la manera más adecuada de educar a los hijos. Estas dudas vienen de que la mayor parte de nosotros nunca hemos recibido formación, sobre educación emocional, sobre el desarrollo de la personalidad, la importancia de la autoestima, seguridad y confianza, ni de cómo crear y desarrollar hábitos saludables, y cuál es la mejor manera de educar, etc…..

 

Las emociones son experiencias propias del ser humano, tenemos muchas diariamente, así que no podemos evitarlas ni ocultarlas ni ignorarlas si queremos ser nosotros mismos y tener bienestar interior. Sin embargo, como no hemos recibido por parte de nuestros educadores una enseñanza en educación emocional que nos permita gestionar con inteligencia nuestras emociones, ni para con nosotros mismos ni para con los demás, en consecuencia, sufrimos problemas emocionales, malestar y sufrimiento con nosotros mismos y con nuestros hijos, pareja y relaciones e, incluso, llegamos a somatizarlas en enfermedades.

 

La educación tradicional reprime las emociones porque no nos enseña a gestionarlas. En el cole,  no hay asignaturas lectivas, todavía en el siglo que estamos!!!,  sobre cómo gestionar las emociones, algo incomprensible e inhumano, ya que tenemos muchas emociones en nuestro día a día como seres humanos, emociones que si no nos enseñan a gestionarlas de pequeños de forma sana nos producen sufrimiento y nos impiden tener calma mental y emocional.

Generación tras generación nos han enseñado a suprimir e ignorar nuestras emociones y sentimientos, creencias limitantes con respecto a ello se han ido transmitiendo en nuestro árbol genealógico y en la sociedad diciéndonos cuales son las reglas para vivir nuestra vida, lo que teníamos que hacer y la forma de comportarnos reprimiendo lo que somos y no dándonos espacio para poder ser nosotros mismos y descubrir nuestros talentos. Esto ha hecho, que anulemos nuestras propias emociones y sentimientos impidiéndonos ser nosotros mismos, haciendo que demos prioridad al exterior en lugar de darle prioridad a nuestro interior que es lo más importante. Nos han transmitido que las emociones que no nos gustan son malas porque nos generan sufrimiento.

Una de la mayores creencias limitantes, es el habernos hecho creer que la felicidad esta en el exterior, cuando la verdadera felicidad esta en nuestro interior y en la fidelidad y al amor que nos tengamos a nosotros mismos. Se ha dado más valor a lo que nos decían nuestros padres, la sociedad y los demás qué a lo que sentíamos nosotros aunque no estuviéramos de acuerdo, comportándonos como querían los demás e ignorando lo que queríamos de verdad, por lo tanto ignorándonos y no respetándonos a nosotros mismos. Es cómo nos han educado nuestros padres y a ellos los suyos.

como eliminar la ansiedad

Ya es hora de ser conscientes de esto y dar la importancia que merecen a NUESTRAS EMOCIONES, SENTIMIENTOS y COMPORTAMIENTOS.

Cuando aprendes cuál es el proceso emocional que has de seguir con tus propias emociones, y lo sigues generando neuronas que te permiten desarrollar la habilidad de identificar la emoción, el sentimiento subjetivo que viene con ella y razonarlo, sin que la mente lo contamine con emociones que ocultan las verdaderas,  para que haya una coherencia entre lo que sientes, piensas y haces. Empezando por darte un espacio para reflexionar y meditar contigo mism@,  para escucharlas, yo lo llamo tomarte un café o té contigo mism@, con la persona que tú más amas :). Respetándote a ti mismo y actuando en consecuencia con ello.

Aprendes a deducir si tus emociones las estás gestionando de forma sana o no. Si gestionas la emoción de forma sana, la entiendes y la aceptas y de forma rápida se se va el sufrimiento y te queda el aprendizaje que te ha dado esa emoción. Si gestionas la emoción de forma insana, significa que ésta se vuelve recurrente en tu vida, tiene un patrón repetitivo en tú vida del que no sabes cómo salir y que te provoca un sufrimiento e intranquilidad interior que no te permite vivir con bienestar interior, y no sabes cómo disolverla ni la entiendes, aquí tienes que trabajarla y llegar al origen de la emoción primaria que normalmente viene del pasado, y al haberla ignorado, o tapado, porque te producía sufrimiento y no sabías cómo gestionarla ni expresarla, la has reprimido y no la has gestionado de forma sana. De aquí la importancia de trabajarte o formarte para aprender a gestionar tus emociones de forma adecuada.

En el proceso emocional tienes que identificar la emoción, el sentimiento que te provoca ésta emoción, y razonarlo para comportarnos coherentemente. En todo ello hay tres tipos de emociones:

  1. Las primarias, son aquellas que sientes en lo más profundo, son tus sentimientos verdaderos, los que definen verdaderamente lo que sientes. Dentro de las emociones primarias o centrales, algunas son saludables y otras no.

  2. Las secundarias, son las que ocultan a las emociones verdaderas, emociones defensivas que oscurecen tu sentimiento real. A menudo ocultan lo que estás sintiendo en lo más profundo. Por ejemplo, los hombres que han crecido escuchando que tienen que ser fuertes, tienen dificultades para admitir sus sentimientos primarios de miedo, así que en su lugar muestran enfado. Nuestra mente justifica lo que ha pasado para no sufrir, y lo hace con emociones que no son verdaderas y nos las creemos como tales, por lo que hay que hacer una introspección profunda de la emoción para no poner una máscara a la emoción verdadera.

  3. Las instrumentales, son emociones que influencian o a veces manipulan, que se usan con el propósito de obtener algo que se desea, A veces resulta complicado reconocerlas, se han convertido hasta tal punto, en una parte normal de tu forma de comunicarte que parecen que fueran naturales. Por ejemplo exagerar tu enfado para conseguir o evitar algo.

Por ello, hemos de disolver todas las máscaras de emociones insanas que nos hemos puesto para llegar a las verdaderas, aceptarlas y sanarlas.

 

Para cerrar la cadena que generación tras generación nos ha impedido manejar nuestras emociones y sentimientos tenemos que aprender todos. Y es imprescindible y de gran importancia para los menores, que lo hagamos los padres para que podamos educar a nuestros hijos de forma sana.  Y para hacerlo,  tenemos que empezar por nosotros mismos. Ya que los padres somos el ejemplo de nuestros hijos, y los hijos actuarán como lo hagamos nosotros. Si nosotros no estamos bien con nosotros mismos, es lo que les transmitimos a ellos y tampoco se sentirán bien con ellos mismos. Si tu no eres feliz tu hijo tampoco lo es.

Si no les damos espacio para ser ellos mismos y descubrir sus talentos y conectarse con ellos para que puedan SER para luego HACER en coherencia a lo que son, y luego TENER, ganarse la vida con ello, no encontraran el sentido de vivir con alegría, libres y en coherencia con su interior. Si no lo hacemos HARÁN, para TENER y por último SER, algo que les exclavizada a lo largo de su vida y no nos les permitirá ser quienes son, produciéndoles insatisfacción con el trabajo que realicen y en su vida, lo que ha venido pasando en la humanidad, por eso es imprescindible que seamos conscientes y que actuemos con nuestros con nosotros y con nuestros hijos en coherencia.

 Para poder educar a nuestros hijos y transmitirles una educación emocional sana, lo primero es trabajarnos nosotros mismos personalmente y desarrollar las habilidades emocionales que necesitamos para ello, conocidas como inteligencia emocional. Y para ello, lo primero que hemos de hacer los padres es disolver todas las experiencias negativas, creencias limitantes, máscaras de ego, hábitos que no nos dejan ser nosotros mismos y nos generan malestar cómo: miedos (al rechazo, abandono, a equivocarte, a la soledad, hacer el ridículo, a hablar en público, a no ser aceptado, a ser criticado, al fracaso, a lo que dirán los demás, al éxito, etc…),tristeza (insatisfacción con él trabajo, con nuestra familia de origen o actual, perdidas, dependencias emocionales, apegos..), enfados (gritos, impulsividad, pérdida de nervios, nerviosismo), iras, frustracionesvergüenzas (a que dirán u opinarán los demás), ansiedad y estrés por el trabajo y los hijos, el darle vueltas muchas veces a las preocupaciones una y otra vez y no poder parar la mente siendo esclavo de tu mente, el no valorarnos ni querernos (baja autoestima) a nosotros mismos, pensar en el pasado o futuro y no disfrutar del presente, ser insegurosno confiar en nosotros mismosindecisión, tener un mal autoconcepto o autoimagen, insatisfacción, complejo de inferioridad(pensar que la opinión de los demás vale más que la tuya o que tu te equivocas siempre y los demás no, el no lograr expresar tus sentimientos por miedo a no sentirte entendid@ por no haberte sentido entendida en la infancia ni tenida en cuenta, patrones repetitivos que te generan sufrimiento y no sabes cómo solucionar, ect…

“Todo esto, lo tenemos en nuestro interior como un nudo que nos bloquea emocionalmente y mentalmente, tenemos que disolverlo para estar en paz, conectar con nuestro interior y poder educar emocionalmente a nuestros hijos desde nuestro ser y no desde la máscara del Ego»

“Nuestro interés por intentar no ser receptivos a nuestros sentimientos constituye una de las mayores locuras de la orientación controladora y activa de la mentalidad occidental. En lugar de ello, necesitamos vivir en armonía mental con nuestros sentimientos, y no intentar controlarlos”. 

Jéssica Peñas. Coach personal, familiar y educativa.

Deja una respuesta

Responsable: Jéssica Peñas García
Finalidad: La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar la consulta que realizas en este blog.
Legitimación: Tu consentimiento explícito de que quieres recibir esta información
Destinatarios: Los datos que me facilitas se guardan en mi servidor de web y email OVH y en los servidores de Google Drive, todos ellos que cumplen con la RGPD
Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@madresypadresconcalma.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.